Yo hubiera querido que me hablaras solamente a mí de tantas cosas pero vos me mirabas desde tan arriba, me sonreías desde tan lejos..había un inmenso vidrio entre los dos y vos no podías hacer nada para romperlo. Por eso de noche yo te llamaba y vos venías a cuidarme, a estar conmigo, a quererme como yo te quería, acariciándome la cabeza.

Julio Cortázar (via mneiae)